¿Qué es la lámina solar?
La lámina solar aporta protección adicional, tanto de los efectos perjudiciales de la radiación solar como de los efectos secundarios de la rotura de cristales, a las personas y bienes situados tras las superficies
acristaladas de los edificios.
La idea de utilizar la lámina solar para controlar la radiación en superficies acristaladas data de los primeros años de la década de 1960. Los objetivos iniciales del diseño fueron tratar de controlar el
impacto de dicha radiación en el interior de los edificios. Las primeras láminas rechazaban la radiación solar en las ventanas impidiendo el calentamiento de las superficies interiores que recibían el impacto directo
de los rayos solares mientras continuaban permitiendo la visión a través del cristal.
A medida que evolucionaba y se perfeccionaba el concepto de lámina solar, se vio la necesidad de desarrollar láminas de control solar que complementaran los diseños arquitectónicos. De esta forma se desarrollaron
láminas de color bronce, gris, oro, ámbar, etc.
La crisis de la energía de los años 70 introdujo un nuevo objetivo: evitar la pérdida de calor a través de los acristalamientos exteriores. Se descubrió que las láminas de poliéster
tendían a absorber y volver a radiar el calor en forma de ondas infrarrojas largas en lugar de aparecer como un medio transparente. A través de la experimentación se consiguieron composiciones inéditas utilizando
materiales que potenciaban esta característica. Las nuevas láminas así obtenidas ayudaban a retener mejor el calor en el interior de los espacios cerrados evitando las pérdidas a través de las ventanas.

La eficacia de las láminas de control solar depende en gran medida de la orientación del edificio, de su situación geográfica, el tamaño de la superficie acristalada y de otros factores, como puede ser la
sombra de otros edificios. Sin embargo, dado el incremento constante del coste de la energía, la inversión en un producto como la lámina solar es cada vez más interesante para los propietarios y responsables de
mantenimiento de edificios comerciales, industriales y particulares.
En la actualidad se dispone de muchos tipos de láminas de control solar y seguridad. Estas láminas se consideran en la industria de la construcción como productos aplicables a edificios existentes y no como productos que
se suelen utilizar en edificios nuevos.
En su forma más simple, las láminas solares están compuestas por un substrato de poliéster al que se aplica una capa acrílica resistente al rayado y la abrasión en un lado, mientras que por el otro se
aplica una capa adhesiva y un protector que debe retirarse en el momento de su aplicarse sobre el cristal.
El adhesivo utilizado es una sustancia transparente, ópticamente neutra, que se activa en contacto con el agua, formando una unión perfecta entre el cristal y la lámina durante la instalación. Este adhesivo
establece un vínculo fuerte entre cristal y lámina al tiempo que proporciona transparencia y longevidad a la instalación.

Las láminas de protección solar de Absoluter Protecsol consisten en una microscópica capa (deposición) de metal entre dos láminas de politereftalato, teniendo la propiedad de rechazar hasta el 82% de la
energía solar, es decir:
- Rayos infrarrojos causantes del calor
- Brillo de la luz visible
- Rayos ultravioleta, causantes de la decoloración de los tejidos y el mobiliario interior
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¿Puedo instalarme yo mismo la lámina solar?
A menos que usted sea un instalador o tenga en su empresa instaladores, la respuesta es: definitivamente, no. La lámina solar solo debiera ser instalada siempre por profesionales que hayan recibido una
formación específica y tengan experiencia en su manejo.

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¿Porqué es mejor la instalación profesional?
La lámina solar instalada por profesionales tiene mejor aspecto estético, un tiempo de vida útil más largo que la instalada de forma incorrecta y suele superar ampliamente las especificaciones de garantía
del fabricante.
Los instaladores profesionales tienen una experiencia y una formación que les permite identificar circunstancias únicas o inusuales que podrían afectar a una determinada instalación y que, sin duda, pasarán
desapercibidas para el profano hasta que sea demasiado tarde.
La garantía adicional que facilitan los instaladores profesionales cubre el coste de retirar la lámina anterior y la sustitución y reinstalación de la lámina si se apareciese cualquier problema. La
garantía de la lámina comprada para su instalación por particulares tan solo cubre la sustitución en caso de que el producto presentase imperfecciones, un hecho bastante improbable debido a los rigurosos controles de
calidad que debe superar en fábrica.
Finalmente, se debe tener en cuenta que la mejor lámina, instalada de forma incorrecta o utilizada en una situación para la que no es adecuada y para la que ningún instalador profesional la hubiese aconsejado, no
satisfará las expectativas del cliente. Por ejemplo, en el caso de trabajar con una fachada vidriada existente se deben considerar primero las características del vidrio a proteger para definir qué tipo de lámina solar es el adecuado y lograr la optimización de la iluminación natural del espacio reduciendo el consumo energético para iluminación y manteniendo en niveles confortables el confort visual de los usuarios, y nadie mejor que uno de nuestros técnicos para realizar tomar esta decisión.
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¿Cuánto durará la lámina?
El tiempo de vida efectivo de la lámina variará según el tipo de lámina, el tipo de cristal, la orientación del mismo y de la localización geográfica del edificio. La duración
estadística varía entre 12 y 22 años como caso extremo. No obstante, este último valor no debe ser considerado como el tiempo normal de vida de la lámina.
Todas las láminas solares de calidad, tanto para uso en residencias privadas como en locales tiene una garantía mínima de cinco años (muchos de nuestros productos disfrutan de una cobertura adicional)
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¿Cuánto tardaré en amortizar la lámina?
El periodo de amortización depende de la exposición de la superficie acristalada a la radiación solar, el tipo de lámina, el tipo de cristal sobre el que se aplica, el coste de la energía de los sistemas de
climatización y algunas otras variables. No obstante, en el área mediterránea, en ciudades como pueden ser Barcelona, Valencia o Palma, el tiempo medio de amortización se sitúa alrededor de 18 meses, pudiendo
variar, como se ha indicado antes, entre 6 meses y 5 años.
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Cómo limpiar las ventanas
Limpiar las ventanas después de la aplicación de lámina solar sin alterar su apariencia externa no exige ningún esfuerzo adicional, tan solo se deben tener en cuenta algunas precauciones de sentido común:
- Utilice una tela, o bien papel suave, o bien una esponja no abrasiva.
- Puede utilizar cualquier solución limpiadora siempre que no contenga productos abrasivos.
- Al finalizar, utilice una pieza de tela para secar la ventana
La capa protectora que incluye la lámina elimina, casi por completo, la necesidad de tener que emplear procedimientos especiales de limpieza.

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